Mis vecinas golondrinas

 


Vuelve la primavera… otra vez



Una vez más la primavera asoma.
El almendro de Herminio ha florecido.
Veréis cómo la nata de sus flores
se transforma en el fruto apetecido.

Las golondrinas regresaron ya a sus nidos
y, afanosas, realizan sus labores:
de su casa renuevan interiores
y dejan sus colchones bien mullidos.

Los gorriones, que en mi jardín habitan
al cobijo de mi abeto y de mi grano,
cada día me despiertan más temprano
y de forma alborotada gritan.

También regresaron ya las cerrachitas*
que anidan en las ramas del olivo
y, con su pequeño rabito siempre erguido,
arman su casa con finas hierbecitas.

El mirlo que, solitario,
por estos campos se aloja,
glosa su canto, a diario,
está buscando pareja.

El arado abre al huerto en surcos
para que el sol fertilice sus entrañas.
Pronto el hortelano, con sus rancias mañas,
enterrará el germen de abundantes frutos.

El campo viste traje de amapolas
y ofrece al viento sus cárdenos reflejos,
que se extienden, ondulantes, a la lejos,
como si fueran inquietas mariposas.
¡Humildes y sencillas amapolas,
que adornáis por igual a los trigales
o a la altiva encina en la dehesa
o al roquedo de grises pedregales!

Todo lo inundas ya con tus colores
y año a año llegas más temprana.
¿Quién te obliga a despertar las flores
que  aún tranquilas dormían en su rama?
¿Qué me traerás, ¡oh nueva primavera!?

Fondeado en la ensenada de mi vida
y dejadas ya atrás las torrenteras,
sólo aspiro a una vejez tranquila.


Galaroza*, febrero 2020

J. A. F. Barrio



* Cerrachitas, hornerín - Chochín (Troglodytes troglodytes)

 

Cerrachita

 

** Galaroza - municipio de Huelva, en el Parque Natural “Sierra de Aracena y Picos de Aroche”.