SUSPIROS DE LUNA LLENA






La luna acoge un lamento
que se escapó de mi pecho,
que un corazón ha robado,
que un corazón dejó abierto.
Y la luna, dolorida,
mirando mi pecho muerto
lanza suspiros de estrellas,
de luz blanca y de luceros.
Y cura mi corazón
con bálsamo elaborado
de azul y de firmamento.

Una estrellita muy rubia
mirándome, desde lejos,
cicatriza mis heridas,
cicatriza mis recuerdos;
hace olvidar mi pasado,
hace que piense de nuevo,
pues a esa estrellita rubia
tiempo ha que yo la quiero.
Ella me mira y la miro
y entonces... ¡oh!...surge un beso:
mis labios,¡por fin!,alcanzan
los labios que yo deseo
y la luna brilla aún más
en los tejados del pueblo.

Nuestro beso se prolonga,
se aprieta más, se retuerce;
mi corazón suspendido
entre la vida y la muerte,
con este dulce remedio
resucitará de nuevo.

Y las estrellas fugaces
rubrican el documento
del amor que nos juramos,
de ese amor que sería eterno,
con firmas de espuma y plata
en el cuaderno del cielo.

Y miramos a la luna
que sonríe alegremente
y le decimos ¡adiós!
¡adiós, luna de mi suerte!.


 

Zamora, mayo 1967
Mayo 2015

FBarrio