...Y LE SIGO LA CORRIENTE



Reportajes de 2º curso (60-61) en Astorga

 

Seminario de AstorgaSeminario de Astorga


Todos los días nos suceden cosas. Todas las semanas tenemos nuevas experiencias. Y todo lo archivamos en distintas carpetas en la memoria interna, donde permanecen semidormidas hasta el momento en que deseamos despertarlas, a no ser que se hayan desvanecido como el humo. Todo ello va formando nuestra esencia, nuestro ego, nuestro yo, nuestra personalidad.

Pero hay ocasiones en que no sólo lo archivas para ti, sino que quieres compartirlo con los demás. Y eso es lo que me ha sucedido hoy. Hoy he visto a un amigo, a mi mejor amigo, al que solamente veo en esporádicas y muy contadas ocasiones. Dentro de la larga conversación hemos tocado temas sobre vivencias antiguas que compartimos juntos. Y me ha dicho, y me ha susurrado historias pasadas. Él cree y piensa que yo las recuerdo, pero, aunque no es así, yo le presto atención y le sigo la corriente.

   

Rememora que en 1960-61, con doce años, estaba en el Seminario de Astorga, deambulando en el segundo curso. Y dice, y narra, y cuenta. Y yo no lo recuerdo, pero le sigo la corriente.

Dice que, aparte de estudiar, en sus ratos libres hacía de reportero. Y me envuelve con sus palabras y me abraza con sus historias.

 

Presume de que se propuso batir un record en sus escritos: poner las máximas faltas de ortografía en el menor espacio posible. Lo superó. Y cuenta que se puso muy contento, aunque en voz baja me susurra que no se encontraba muy orgulloso de ello.




LA CLASE

Me describe cómo era su clase, y el color de las paredes. Sus cuadros y sus mapas; sus bancos y su papelera. Menciona que el profesor, a veces, repartía un chuletón, a ojo, al que estuviera más cerca.

 

Patio interior con pozo

 


Ejercicio nº 1

   En el primer piso del Seminario hay una clase, en la que yo estoy. Da a un patio interior, en el cual hay un pozo. La clase sí es bastante grande, de modo que entramos todos en ella y algunos más también entraban. Tiene una ventana por la cual entra el sol por las tardes; pero pocas veces, porque los días están muy malos. Está pintada de blanco, pero por bajo tiene un color gris. También tiene dos cuadros, una de Europa y otro de Oceanía. También tiene dos mapas de España y una papelera. También hay grandes bancos para todos, en los cuales hay 37 alumnos y llegan los ruidos a ella; pero, aunque eso sea, se está muy bien, aunque, de vez en cuando algún chuletón; pero podía hacerse más agradable todavía.

   24 de octubre de 1960.

 




LOS GITANILLOS DE MANJARÍN

Cuenta que cuando querían regalar música a sus oídos se iban de paseo a Manjarín, donde les esperaban unos gitanillos para hacerles unos cantares. Los gitanillos dormían en unas casetas de lona sobre la hierba, con frecuencia húmeda. 

                                Ejercicio de redacción.

   Nosotros muchos días vamos de paseo a Manjarín y, cuando pasamos para allá y para acá, nos salen siempre al encuentro, con su mano extendida para que les echemos algo; pero nosotros, cuando los vemos, les mandamos cantar y ellos, por ganar una perrina, cantan muy diversos cantares, como, entre otros, son La Campanisa (¿La Campanera?) y Una Paloma Blanca. Pero sólo cantan los más pequeños, los mayores sólo piden, pero no quieren cantar.
   Tienen que dormir en una casetina de lona sobre la hierba, que muchas veces está húmeda. Por el día, entre otras cosas que harán son los cestos que después venden por los pueblos cercanos para ganar unas perras.

 



LAS NAVIDADES DE 1960-61

Y sigue contando cosas, y sigue narrando historias. No se olvida de describir cómo se pasaban las Navidades, aunque sus explicaciones son muy pobres.

 

Navidades


                                   Ejercicio de redacción sobre cómo se han pasado las navidades en el seminario.

   Las navidades en el seminario se han  pasado muy bien, porque se estudió poco, se comió bastante, se jugó mucho y se durmió más.
   A pesar de tener el horario tan bueno, hay una cosa que es mala y esa es que las navidades se han pasado en un abrir y cerrar de ojos.
   El horario ha sido el siguiente: levantarnos a las 8, y eso algunos días, que otros nos levantábamos a las diez; pero estos días nos acostábamos a las dos de la mañana. Después íbamos a misa y después de misa a hacer las camas y, cuando terminábamos, íbamos a desayunar; después de desayunar, al recreo y luego íbamos a la única hora de estudio que había en el día. Terminado el estudio, íbamos a hogares hasta la comida. Terminada la comida, teníamos un poco de recreo y luego íbamos al paseo hasta las cuatro que teníamos cine. Terminado el cine, merienda; luego hogares; después el rosario. Terminado el rosario, hogares y después cena. Terminada la cena, teníamos el examen de conciencia. Este examen no hay con confundirlo con el de castellano. Y después a la cama.
 

 



TOMA DE POSESIÓN DE DON MARCELO,

COMO OBISPO DE ASTORGA

Pone mucho énfasis en su narración sobre la llegada del nuevo Obispo, don Marcelo, para tomar posesión de sus territorios. Para recibirlo, todos los del curso se dirigen hacia la plaza de San Bartolomé. El gentío es incontable y el día es irresponsablemente lluvioso. Camino de la catedral, bajo un paraguas, aparece el Obispo al fondo. La gente se excita y se alborotan los ánimos. Agua y empujones. Comenta que se sintió extraviado, estrujado entre el gentío, emparedado entre cuerpos bravos y flotando sin poner los pies en el suelo, y que, cuando finalmente fue sobado por todos, lo arrojaron vilmente contra los muros del templo.

Simulo que lo recuerdo y, con discreción, le sigo la corriente.

   

 

 Don Marcelo y la catedral de Astorga


Ejercicio de redacción sobre la venida del señor obispo.

El día 19 de marzo fue el día elegido para venir el señor obispo, cuyo nombre es Marcelo, a dirigir su diócesis por la senda verdadera. Este día todos creíamos que iba a haber un día espléndido de sol, como los días anteriores habían sido. Pero todo fue al contrario. Cuando salimos de misa, fuimos a desayunar todos rezongando porque habíamos visto por las ventanas que estaba el cielo nublado. Toda la mañana se pasó sin llover; pero, cuando estábamos comiendo, vimos que empezó a llover.
Estuvimos en estudio hasta la hora de ir a recibir al señor obispo, por causa de la lluvia.
Cuando llegó la hora de venir el obispo, fuimos a la plaza de San Bartolomé, porque allí iba a ir el señor obispo a vestirse con las ropas pontificales e ir a la catedral en procesión.
Mientras estuvimos allí, todo estuvo lloviendo y, por fin, cansados de esperar, vimos venir al señor obispo bajo un paraguas.
De repente toda la gente, que estaba en filas, echaron a correr detrás de él y nosotros, no pudiendo hacer nada, marchamos a la catedral. Allí estuvimos a las puertas mojándonos, esperando a que nos las abrieran. Por fin ven venir al obispo y empiezan a empujar para meterse los primeros.
 

Aquello parecía una cuna, porque a mí, que estaba junto con los demás de segundo, me cogieron un par de hombres en el medio, que tanto empujaban que me llevaron en el aire hasta cerca de la puerta. Allí pude posar los pies en el suelo sólo un momento, que fue cuando se puso a firmar el obispo antes de entrar  en la catedral. Yo ya estaba desesperado, porque no veía a nadie del seminario y ni podía entrar en la catedral ni salir de donde estaba. Por fin, a empujones, me echaron junto a la pared, donde había un sacerdote dando voces y cuatro o cinco seminaristas. Salimos de allí y estuvimos esperando a que entrara toda la gente, porque, si no, no podíamos entrar. Cuando entró, nos pusimos a la puerta de atrás de la catedral junto a un altavoz, donde escuchamos el sermón del señor obispo. Cuando terminó, salimos y fuimos para el seminario, donde iban a tirar los fuegos artificiales; pero no los tiraron a causa de la lluvia.

Y así se termina la historia de la venida del señor obispo.

 



EXCURSIÓN A LEÓN

En un día libre hizo una expedición a León para descubrir nuevos mundos, para abrir los ojos a nuevos horizontes. Se llevó a todos los compañeros de curso como extras para decorar los escenarios de sus narraciones. Se les abrieron los ojos al descubrir rincones sólo soñados, al pasear por espacios desconocidos. Y por primera vez subieron a los cochecitos de choque y pudieron admirar los dibujos de los cristales de la catedral.

Así lo cuenta y se queda tan fresco. Sí, mi amigo es un poco fantasmilla, pero yo lo respeto y lo considero mi fantasmilla amigo.

Catedral de León

 

             Ejercicio de redacción sobre el día de excursión.

   El señor obispo nos quiso conceder un día de excursión.
   Este día fue el lunes después de pascua. Los de primero y segundo fuimos a León muy contentos porque íbamos a ver muchas cosas; pero, cuando llegamos, sólo vimos casas por fuera, porque parte de la mañana y parte de la tarde solamente nos anduvimos paseando por las calles. Lo que vimos este día fue lo siguiente: la catedral gótica, que a mí sólo me gustaron los dibujos que tenían los cristales, la iglesia de San Isidoro, que estaba bien bonita, y la iglesia de San Marcos. También vimos los caballitos, en los cuales montamos casi todos, y vimos el campo de aviación con algunos aviones.
   A las siete de la tarde nos dieron un  rato libre para que anduviéramos solos por el jardín. A las nueve aproximadamente vinimos para el seminario, donde nos dieron café y leche de cena. Después fuimos a la cama, donde dormimos a pierna suelta.



 

EXCURSIÓN A PIEDRALBA

Otro día se van a Piedralba, pueblo próximo a Astorga. Allí juegan al fútbol y purifican sus níveos e infantiles cuerpos en las gélidas aguas del trasparente río que serpentea entre las choperas.

En esa atmósfera umbría retozan hasta la hora de la comida bajo la sombra de los chopos. Les dieron vino y gaseosa a peseta la botella. Más juegos y, posteriormente, "las flores" sobre unas verdes praderas, para retornar al Seminario caminando y rezando el rosario. 

Piedralba

 

                    Ejercicio de redacción sobre el (día) de excursión.

   El día 10 de mayo tuvimos una excursión. Los de primero y segundo fuimos a Piedralba, pueblo con un paisaje muy bonito.
   Salimos del seminario aproximadamente a las nueve y media y llegamos allá poco más tarde.
   Cuando llegamos, lo primero que hicimos fue quitar la ropa que teníamos y poner la de jugar al fútbol, porque la calor era mucha. Después unos se pusieron a jugar al balón y otros a pescar peces, que había bastantes. Y así pasamos toda la mañana.
   Para comer, nos pusimos debajo de unos chopos y allí comimos. Para la comida, además de lo que llevábamos del seminario, nos dieron vino y cinco o seis cajas de gaseosa, de la cual comprábamos los que queríamos a peseta cada gaseosa.
   Después de la comida, estuvimos jugando hasta las seis, y a las seis nos dijo el superior que laváramos los pies en el río; pero como, al lavarlos, algunos se empujaron y se mojaron, el superior nos dio permiso para bañarnos; pero luego que se tiraron algunos al agua, nos mandó salir y vestirnos. Después de vestidos tuvimos las flores en una pradera y vinimos por el camino rezando el rosario.
   Cuando llegamos al seminario, tuvimos un estudio libre y después fuimos a cenar y luego a preces y a la cama.



 

 

Seminario de Astorga

 

   

Catedrales de Astorga y León

 

Y sigue describiendo cosas, y sigue contando historias. Ya con la boca caliente, quiere seguir mareando la lengua. Le propongo interrumpir la conversación, ya que la oscuridad de la noche comienza a envolvernos con su opaco manto y la fresca brisa empieza a faltarnos al respeto.

Mi mejor amigo lo comprende y, dándonos un abrazo de despedida, él lo acepta y me sigue la corriente.

 

¡Un abrazo para todos!

José Benito

Mayo de 2016