PLATERO (En su centenario)


 


 

Estaba Platero echado en la pradera

de Moguer. Al calor del sol poniente,

hablando a Juan Ramón plácidamente,

que mira distraído a la Ribera:

 

- ¿Será verdad o será sólo quimera

que tantos niños, inocentemente,

sueñen con tocar mi peluda frente?

- Es verdad, ¡la eternidad te espera!  

 

De esto hace ya ¡cien primaveras!,

con "su alegre trotecillo" traspasando

de casi todo el orbe las fronteras.

 

Su esencia literaria sigue entera

y por el mundo seguirá trotando

como si, en vez de cien, uno cumpliera.

 

 

 

 








Diciembre 2014 

F.Barrio