José Manuel Buján Álvarez

EN EL RECUERDO

 


 

La noticia llega el día 12 de Enero de 2012.

En los diarios leemos con dolor pero no con consternación el comunicado de su fallecimiento.

José Manuel era Magistrado con mayúsculas y había dedicado su vida a mejorar la justicia en el lugar que le fue asignado. Hasta ahí podemos decir que era su obligación.

 

Para nosotros era sobre todo un antiguo compañero, un camarada, un amigo. Para mí era además un recuerdo de los años medio locos de Madrid, años 1967 y 1968. Qué abrazos¡¡- Cómo tú por aquí.??.  Todavía lo recuerdo en mis primeros días de llegada a Madrid y en las clases de latín en la Academia donde por 2.000 pesetas al mes compartíamos nuestras horas tratando de inculcar los valores del estudio a aquellos chavales del barrio de Estrecho. Fueron mis primeras 2.000 pesetas ganadas y que sirvieron para comprarme entre otras cosas un par de zapatos, mejor dicho dos pares (dos por uno) en una zapatería de la misma barriada. Estaban en oferta… = 200 ptas.  El resto fue una fiesta hasta el último céntimo. 

Se me viene a la memoria la asistencia en televisión española al programa de José Mª Iñigo “último grito” y los trotes por las calles de Madrid ante la embajada americana corriendo por delante de los caballos de los grises. A mí esas cosas no me importaban absolutamente nada; a él sí y mucho. Yo dejé de ir, pero él seguía. La cosa le venía de sus años de niño en Toreno. 

Urces (ulices) blancas (E.Coderch)

Rememorar y actualizar estos recuerdos demasiado alejados es casi una obligación; no obstante existen otros más próximos y no por eso menos dignos de mencionar, como la última reunión de compañeros en Astorga (Agosto 2011). No tenía la misma vitalidad del año 2009, era compañero e iba, pero ya le faltaba ilusión por el futuro. Ese mismo año recordamos a Desiderio, Narciso de nombre propio, que nos dejó (q.e.p.d. Besos a su mujer que siempre que podía le acompañaba). 

Buján, como le decíamos, sabía que a él le faltaba poco, tenía pocas fuerzas. Asistía a Misa como todos, ya no creía en las  mismas cosas que cuando era un chaval, pero conservaba rescoldos y rememoraba con ilusión aquellos tiempos como si desease que esos rescoldos, de todas formas, no se apagasen. 

Nunca me falta su felicitación por Navidad, incluso la de la última que pasó entre nosotros, ya tan próxima a su fallecimiento. 

José Manuel, de mí para ti: fuiste un gran tipo, divertido a tu manera y siempre servicial. Debiendo haberte ido haciendo ruido, te fuiste en silencio, sin tocar el órgano ni dirigir la escolanía de tus compañeros, como queriendo pasar desapercibido.

Acebo (J. Howaldt)

 Desde estas notas musicales que quieren ser mis recuerdos para ti, que la paz del Señor sea contigo tal como te expresé en la última celebración a la que asistimos juntos.

En tu memoria deseo recordar al mismo tiempo a todos nuestros antiguos compañeros que ya no están entre nosotros y a los que siempre vamos a echar a faltar.

 

José Manuel Buján Álvarez,¡descansa en paz!.

 

Elio