Insecticida ecológico (¿o no?) para colegas horticultores


 

Excusatio non petita: fiarse de mí en este consejo, que propongo a petición de dos colegas horticultores, puede resultar tan desacertado como atender al sermón del sacristán, por muy enterado que parezca. ¡Allá vos!

Es más aconsejable seguir los dictados de los organismos oficiales competentes:

 

1) Página del Ministerio de Agricultura (plagas):

 

 

2) Página del Ministerio de Agricultura (tratamientos):

www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/sanidad-vegetal/productos-fitosanitarios/registro/menu


 

La Propuesta:

El detergente potásico o jabón de potasio (hidróxido de potasio + agua + aceite de girasol), es un insecticida supuestamente ecológico. Hay quienes aseguran que también funciona como fungicida, acaricida, fertilizante... y que no tiene ninguna contraindicación... ¡Vaya, como el Bálsamo de Fierabrás!

Puede encontrarse, como jabón de limpieza, en el comercio general y, como producto fitosanitario, en el comercio especializado. Figura en el Registro de productos fitosanitarios del Ministerio de Agricultura: Nº de registro 22814; nombre OLEATBIO; titular TRATAMIENTOS BIO-ECOLOGICOS, S.A.

La propuesta que sigue es para elaborarlo en casa, con ciertos riesgos para la salud de los no-cocinillas, porque se parte de un producto cáustico, el hidróxido de potasio (HDP) en escamas, ingrediente principal, que puede ser comprado a través de droguerías, muy barato.

 

 Hidróxido de potasio (HDP)


Dosis par el jabón de potasio: (20 gr de agua + 20 gr de HDP + 120 gr de aceite de girasol) ó cinco veces más: (100 gr de agua + 100 gr de HDP + 600 gr de aceite). Pesar con báscula de precisión.

Proceso de elaboración:

1.- Para mezclar el agua y el HDP: echar muy despacio, a medias cucharadas, el hidróxido de potasio en el agua (nunca al revés), mientras se revuelve con cuchara hasta que se disuelva y la solución se vea transparente. Utilizar un recipiente de vidrio. Atención: ¡La mezcla se calienta espontáneamente, emite gases tóxicos y las salpicaduras queman! Por eso es recomendable realizar esta operación despacio, en lugar ventilado con las puertas y ventanas abiertas, con guantes, mascarilla y gafas de seguridad. Dejar enfriar la mezcla (más de una hora).

2.- Para añadir esta primera solución (HDP + agua) al aceite: disponer el aceite, caliente (a unos 60 grados), en un recipiente grande. Ir incorporando al aceite la solución preparada en el paso anterior, muy lentamente, en pequeños chorritos, revolviendo lentamente y sin parar con una cuchara para que no se corte (no debe flotar el aceite, que es menos pesado, sobre la solución de HDP y agua).

3.- Batir la solución resultante (HDP + agua + aceite) con una batidora en tres pasos repetidos de 2 minutos de batido y 7 minutos de reposo. ¡Cuidado con las salpicaduras!

4.- Dejar reposar la solución final (HDP + agua + aceite) y removerla cada 24 horas con una cuchara hasta que vaya cuajando (saponificación). Puede tardar uno o varios días (a mí ya me sale a la primera).

 

Jabón de potasio


5.- El producto, una vez cuajado, se puede guardar en un tarro o recipiente de plástico. En ese estado ya deja de ser cáustico para contacto en las manos; pero yo lo trato con precaución y guantes.
 
Aplicación a las plantas: disolver bien con batidora (1 cucharada sopera enrasada para un litro de agua, o quince cucharadas para una mochila de 15 litros) y rociar bien todas las partes de las plantas: hojas, ramas y tronco.

Conviene hacer el tratamiento a primera o última hora del día - por la fresca -, cuando los insectos están activos. Aconsejo utilizar guantes, mascarilla y gafas de seguridad, por si acaso.

Resulta efectivo como insecticida de contacto (insectos mojados con el producto) para frutales y hortalizas, especialmente para mosca de la fruta - Ceratitis capitata; mosca del peral - Cacopsylla pyri, carpocapsa - Cydia Pomonella; pulgones; escarabajos; arañas; etc.

También parece eficaz como fungicida y acaricida.

No parece eficaz como tratamiento preventivo, en ausencia de los insectos, ni tampoco contra las larvas que ya habitan en el interior de las frutas.

Puede ser necesario repetir el tratamiento a los siete o diez días, ya que únicamente es efectivo por contacto (mojando a los insectos). De escapar algunos, los que lleven impermeable o paraguas, podría aparecer por allí, después del tratamiento, algún lindero guasón que comentara: "paréceme a mí que ese remedio tuyo lo único que hace es espantar los bichos para un rato".

Este tratamiento también parece favorecer el desarrollo de la planta, como abono foliar.
 
Desconozco el plazo de seguridad para consumir los alimentos. Yo respeto unos 7 días antes de consumir y, en todo caso, lavo las frutas y hortalizas.

 


Aviso adicional: Alguna vez me he lavado las manos con este producto, porque se me habían impregnado con él al fregar los cacharros con que lo había preparado; pero todavía no lo he probado para lavarme las manos como prevención contra el contagio del "Corona Virus"; aunque no sé a lo que llegaremos con esta pandemia de miedo.

 

¡Salud y buenos alimentos!