Indagatorio al Cascarrabias.


 

Atestado número 123

 

Diligencia número 123/1: Asiento-traslado de telefonema.

En el País de las Telemarañas y su comisaría del Cuerpo Gentil de Sabuesos, Brigada Criminal, Sección Especializada de Lucha contra el Fraude y la Estafa, siendo las veintidós horas y treinta minutos del día dos de Noviembre del año dos mil catorce, el sabueso que suscribe, actuante a la vez como pesquisa y secretario, inicia mediante llamada telefónica registrada con el número treinta y tres en el libro de telefonemas, la práctica de la diligencia de indagatorio al personaje que, previamente identificado mediante análisis acústico de su acento alto-cepedano, resulta ser un tal Cascarrabias Prototipo, como presunto autor de un escrito “a modo de anónimo”, publicado en la revista digital de los Antiguos Alumnos de los Seminarios de Astorga, Las Ermitas y La Bañeza, por las manifestaciones vertidas en el mismo, que, consideradas a la luz del derecho consuetudinario, “pudieran ser  constitutivas de una posible incitación a conspirar en grado de tentativa…” y que ya han levantado una gran alarma social, lo que, como secretario, certifico.

ÁngelP



Diligencia número 123/2: Acta de antecedentes.

Como actuación inicial, el señor pesquisa da la orden de incluir el acta de antecedentes del asunto para informar a todos los agentes y autoridades que hayan de conocer del caso y, en cumplimiento de dicha orden, el secretario (que es él mismo) procede a obtener de los archivos policiales y judiciales todos los no cancelados y a asentarlos a modo de historial:

Fecha      Autor           Documento de interés (desplegable)                                      

 2-2-14    Anónimo     Carta de un Cascarrabias (cuerpo del delito)

 3-3-14    Almanza      Apéndice a la Carta de un Cascarrabias

 8-4-14    Feliz             Recordando a Buján y otros

17-5-14    Elio              Hercules Poirot descubre al misterioso Cascarrabias

31-5-14    Almanza     Busca y captura del Cascarrabias

28-7-14   VíctorR       El Topo Cascarrabias

19-9-14   Almanza      Peras al cuarto

Certifico.

ÁngelP



Diligencia número 123/3: Comparecencia-declaración.

Una vez establecida la comunicación, el señor pesquisa formula las preguntas y atiende las respuestas del indagado, que transcritas todas ellas ad pedem litterae en la presente diligencia, resultan en lo que sigue: 

 

Pregunta 1: Herminio, te anticipo que yo nunca pensé que fueras tú el autor anónimo de la Carta de un Cascarrabias. No lo eres, ¿verdad que no?

Respuesta 1: No. No lo soy.

 

Pregunta 2: Pues, si tú dices que no lo eres, yo te creo. Los hechos investigados me parecen un juego sin normas; y un juego así me parece que nunca sería “tu juego”. No podría ser tu juego porque pondría en riesgo de descrédito a nuestra querida revista y yo sé que tú, y yo también, tenemos mucho interés en que no decaiga. No es "tu juego". No, no lo es. ¿Lo es?

Respuesta 2: No. Repito que yo no soy el autor de la “Carta de un Cascarrabias”.

 

Pregunta 3: Pero tú sí eres un Cascarrabias, el prototipo de cascarrabias, ¿cierto?

Respuesta 3: Cierto. Y me hace feliz satisfacer el perfil y representar el papel de cascarrabias en nuestra revista. Igual que tú, Angelito. Porque, si yo soy el Cascarrabias Prototipo, tú puedes ser el Amigo Cascarrabias. Y de igual manera José Antonio puede ser el Cascarrabias Perezoso; Elio el Cascarrabias Entusiasta; VíctorR el Cascarrabias Conceptista; Feliz el Cascarrabias Satírico; don Gregorio el Místico Cascarrabias, al que Dios tenga en su gloria; Dieguez el Auténtico Cascarrabias; Manolo el BuenPastor Cascarrabias; Belarmino el Cascarrabias Humorista; Almanza el Filósofo Cascarrabias; Natal el Cascarrabias Social; FBarrio el Cascarrabias Lírico; PedroM el Cascarrabias QueSeHaceDeRRogar; y todos los demás otros tantos Cascarrabias QueNoAcuden. 

 

Pregunta 4: Ya veo, ya… Repartiendo sospechas, ¿no? Y motejando de paso al personal ¡Menudo avispero tienes tú en la cabeza! Yo también me veo de cascarrabias feliz. ¡Vaya que sí! Pero yo sé que yo no escribí la Carta Anónima. ¿Tú también lo sabes?

Respuesta 4: ¿Que tú no escribiste la carta? ¿¡Es cierto, Ángel!? ¡Esa sí que es una buena cuestión para planteártela a ti mismo! ¿No serás tú el autor escondido?

 

Pregunta 5: ¡Eh, no te pases de listo, no te salgas del papel! Aquí y ahora el indagador, el pesquisa, el sabueso comisionado por la pasma para la práctica de la presente diligencia soy yo, y tú eres el principal sospechoso, sólo eso. ¿Queda claro?

Respuesta 5: Claro, claro… ¡Usted perdone, señor pasma!

 

Pregunta 6: Pues volvamos a la cuestión: Yo sé que yo no soy el cascarrabias autor anónimo de la carta. ¿Estás tú seguro de que tú tampoco lo eres?

Respuesta 6: ¡Sí! ¡Seguro! ¡Ni en sueños!

 

Pregunta 7: ¡Ah-já! ¿Y sabes que todos aquellos que me han precedido en las pesquisas, con los que yo he comentado ya el asunto, sospechan de ti?

Respuesta 7: Sí. Lo sé. Todos ellos me lo han dicho también a mí, directamente y tratando de sonsacarme. A todos les he dicho que yo no soy el autor de la carta.

 

Pregunta 8: ¿Y tampoco tienes nada que ver en su elaboración?

Respuesta 8: Sí que tengo algo que ver. Yo edité la carta para publicarla en Telemarañas y le puse el título. Eso es todo.

 

Pregunta 9: ¡Bien! ¡Bien! ¡Bien! ¿Sabes? Para gustos se hicieron los colores. Pero una carta tan bien redactada, en prosa tan bien escrita, sencilla y directa… con algunos términos del habla que también yo conozco, como “espurrir” el espíritu, anquilosado en las “cotidianeces” de nuestra ya canosa vida, me ha impactado. Me gustó. ¡Mucho! ¡Me gusta mucho! ¿Quién la escribió?

Sin respuesta.

 

Pregunta 10: Esta carta, con la intención que destila… no parece creíble que pudiera surgir de forma natural en ese formato, porque nada justifica el anonimato, no tiene nada de libelo ni nada que pueda resultar ofensivo o amenazante para nadie. Más bien parece el resultado de una elaboración intencionada, posterior a su concepción. Tú sabes cómo nació y cómo apareció en Telemarañas, porque nadie la podría haber publicado sin tu colaboración. Te recomiendo que pongas fin a esta improvisada intriga, diciéndonos quién la ideó. O, si no quieres delatar tú al autor, ponte de acuerdo con él para que sea él quien se declare como tal. Deberíais aclararnos todas las dudas que nos suscita este proceder y despejar todas las sospechas. No tenéis una sola justificación seria para no hacerlo. Todo lo contrario. Mejor será que lo aclaréis ahora, de una vez y para siempre.

Respuesta 10: Pues toma nota, que aclaro: Cuando el autor me envió el escrito, no venía “en son de carta”, ni “en son de anónimo”. Era una simple aportación muy bien intencionada, cuya única intención era agradecer las aportaciones ya recibidas e instar a que otros viejos amigos se incorporaran al elenco de colaboradores. Pero el autor me dijo que prefería no incluirla en una antología a su nombre y que tampoco quería aparecer como el autor de tantos elogios, supongo que por una especie de timidez o pudor. Aunque en principio estaban prohibidos los anónimos, porque no eran admisibles en la revista, yo entendí que éste era un escrito totalmente positivo y muy bienintencionado. Por eso decidí incluirla en el Prefacio, que contiene la biografía de Telemarañas, en forma de carta anónima, y me comprometí con el autor a no desvelar su autoría. Tampoco me llamo "andana", asumo la corresponsabilidad de todo lo que la carta dice. Por tanto, sólo el autor, según su propio criterio, podrá deshacer este entuerto cuando lo estime oportuno. Yo no lo voy a hacer, ni siquiera le voy a pedir que lo haga él.

 

Pregunta 11: ¡Vaya, vaya! O sea: que no eres el autor, pero “encoopertorem habemus”. Ayúdame, al menos, en esta diligencia indagatoria: Según mi intuición olfativa, el cuerpo del delito (¡farol va!) puede ser obra de un policía, mejor dicho de un inspector, que los hay de la policía, del fisco, de la enseñanza… pesquisidores todos ellos. ¿Por qué pienso esto? Por su modo de proceder. También los demás pesquisidores, que han intentado descubrir al autor antes que yo, han procedido como policías; pero para desenmascarar al autor hace falta algo más que sus actuaciones, se requiere otro olfato, olfato perruno, de sabueso, ¿verdad? Elio, por ejemplo, deduce bien quién no es el autor, pero no da el paso siguiente para averiguar quién sí lo es, aunque llegó a decirme a mi que él sí sabe quién es el autor (¡cosas veredes…!) ¿Qué opinas tú de eso? Si él llegara a decir quién es el autor, ¿lo confirmarías?

Sin respuesta.

 

Pregunta 12: Vamos, pues, al “busca-busca” del sabueso-pesquisa: En la carta hay una frase que resulta clave: “¡Bien por D. Gregorio, que además saca tiempo de su tiempo y nos acompaña en nuestras reuniones!”. ¡Ojo al dato: “reuniones”, en plural! Casi todos los posibles autores saben que don Gregorio asistió a la reunión de Agosto de 2013, hecho que además está publicado; pero el que escribió la carta sabe además, y son pocos los que lo saben, que, aparte de aquella, don Gregorio asistió a otra reunión. Con este detalle reducimos muchísimo el universo de sospechosos, a media docena como mucho. Es más, el detallito redunda en acusarte, Herminio. Conclusión: si no eres el autor, interviniste en cositas esenciales. ¡Di que sí, anda!

Respuesta 12: Reitero que no soy el autor. Y ya te he dicho cuál fue mi intervención.

 

Pregunta 13: De acuerdo. Pero ¿qué me dices de ese plural “reuniones”?

Respuesta 13: ¿Que eres muy agudo, sabueso?

 

Pregunta 14: Segundo detallito: el autor te cita en un texto clave de la carta, como si fuera dejando “mensajes en clave”, al llamarte hortelano y proponerte la apertura de una mayor frecuencia… etcétera. Ya ha dicho Almanza que “El autor aparece situado medio peldaño por encima de los demás, como una especie de “gran hermano”, con la suficiente autoridad moral como para repartir consejos, exhortaciones, recomendaciones y hasta ruegos dirigidos a los que todavía no se han estrenado en la revista”. ¿Qué opinas de estos indicios? ¡Venga, derrota!

Respuesta 14: Opino que Almanza es también muy, muy agudo. Y no puedo derrotar, porque no tengo nada que derrotar.

 

Pregunta 15: Pasemos, entonces, a otro detallín. ¿Tú, Herminio, estás malito? ¿Qué tal andas de salud? ¿Sufres de alguna dolencia penosa?

Respuesta 15: De salud, bien, gracias a Dios. Tengo goteras, típicas de la edad; pero no sufro ni padezco quebrantos ni dolores penosos que ralenticen o disminuyan mis risas y otros goces de la vida.

 

Pregunta 16: Te lo pregunto porque el autor anónimo de la carta le dice a VíctorR “Gracias, además, por pensar en los que sufrimos cada día”. ¿Se te ocurre alguna razón por la que pueda decir esto, que no sea que el autor anónimo esté sufriendo algún padecimiento?

Respuesta 16: No. Ninguna. Me parece que andas con buen tino, sabueso, pero eso no inhibe mi obligación de respetar el sigilo del editor. Es muy posible que el autor anónimo padezca alguna goterilla, que seguro es menos grave de lo que él teme. ¡Podrá con ella, seguro! Por cierto, mira a ver si este detalle me excusa algo de tantas sospechas.

 

Pregunta 17: Pues sí, te excusa bastante. Así que tendremos que ir a otro detallazo: el texto de la carta describe sucintamente la prehistoria de nuestras comunicaciones y convocatorias de reuniones, que son los orígenes más próximos del huerto Telemarañas. El autor demuestra un conocimiento detallado de cómo se gestó la primera convocatoria, al citar por orden escrupuloso a los protagonistas de la iniciativa, los colonos del asentamiento. Esta es su lista: Celedonio, José Antonio, yo mismo, Victorino… ¿Qué opinas del orden y elementos de la lista?

Respuesta 17: Que está bien, por orden y completa, ¿no?

 

Pregunta 18: ¡Anda, mira! ¿Has hecho un levísimo parpadeo? ¿Dudas de si está bien el orden o de si está completa?

Respuesta 18: No sé. Ni dudo, ni dejo de dudar.

 

Pregunta 19: A ver, desmenucemos la pregunta: ¿Están en la lista todos los colonos primitivos del huerto?

Respuesta 19: Me parece que sí.

 

Pregunta 20: Debo insistir: ¿No echas de menos a ninguno de los promotores de la primera convocatoria, a la que tú, por cierto, asististe?

Respuesta 20: No. Creo que no echo de menos a ninguno. Pero yo tampoco tuve mucho que ver, solamente os localicé a un par de compañeros y os puse en contacto con ellos. Me quedé en simple convocado.

 

Pregunta 21: Y ¿te parece bien el orden de la lista de convocantes, atendiendo a su implicación y trascendencia en la convocatoria?

Respuesta 21: Yo diría que sí.

 

Pregunta 22: Pues yo te digo que no es correcto. La lista y el relato de la carta tienen un grave error de omisión. Celedonio fue el primer colono, el verdadero pionero. Cierto. Y José Antonio, Victorino y yo nos apuntamos a colaborar; pero no de inmediato, sino con casi un año de retraso. En cambio hubo otro pionero, que, él sí, se apuntó de inmediato y desempeñó un papel protagonista hasta poner en marcha las reuniones. Debería figurar, como poco, el segundo en el orden cronológico y de trascendencia. Cuando yo repasé a conciencia la lista, olfateando a estilo sabueso, “apatrullando” la carta, me sorprendí y se me encendieron todas las alarmas, todos los lanza-destellos; mi sirena cantaba aquello de ¡tararí, que te vi!, ¡tararí, que te vi! Pensé ¡ya lo tengo! ¡Ese es el Cascarrabias secreto! Observa los indicios: pionero destacado, pionero ignorado; implicado a conciencia en la roturación del huerto, pero al que nadie le reclama su falta de colaboración en la revista; y es un inspector, inspector de enseñanza media. Esta omisión me encendió la luz: ¿Quién pueder ser ese autor de la carta, a la vez tan preciso y olvidadizo? ¡Garnelo! ¿Qué me dices de eso?

Respuesta 22: Que estoy sorprendido, sabueso. ¡Impre-sionante! Nada más.

 

Pregunta 23: ¿No me dices que Garnelo no es el autor? ¿Ni que sí, ni que no?

Respuesta 23: Claro que no te lo voy a decir. Ni de Garnelo ni de ningún otro. Ese truco de pedirme que te elimine descartes inseguros para que resulte al fin un único acierto seguro es una trampa en la que no puedo caer si quiero ser leal con mi querido Cascarrabias anónimo.

 

Pregunta 24: Vale, hombre, vale. Tampoco lo necesito. De momento ya lo he descartado yo solito. Garnelo no estuvo en la última reunión colectiva ni tuvo noticia, que yo sepa, de la otra más particular como para mencionar la asistencia de don Gregorio. Pero fíjate que hasta lo llamé para someterlo a un disimulado interrogatorio y confirmé que no sabía nada de las “reuniones” con don Gregorio, que no está malito en absoluto y que no parece tan preocupado por la falta de aportaciones a la revista como para lanzarse a esta convocatoria mal disimulada. Pero ¿qué me dices de VictorV, PedroM, PedroN, Alfayate, Villalibre, ÁngelSM..., que sí estuvieron en la última reunión y parece que tienen todos ellos frecuentes contactos contigo?

Sin Respuesta.

 

Pregunta 25: ¿Por qué estás callado?

Sin respuesta.

 

Pregunta 26: Te podría enumerar otros detalles para mis descartes: a la famosa carta anónima, como producto literario, le falta la dulzura lírica de Villalibre, la gracia de Alfayate, la seriedad académica de VíctorV, la parsimonia de ÁngelSM… Pero, como no quieres participar en descartes por el perfil derecho de los suspechosos, contemplaremos las cosas desde otro lado, por el semi-perfil izquierdo: Cuando olfateo y reolfateo la carta, no dejo de preguntarme ¿Quién me ha dicho ya a mí, antes de ahora, esto mismo que se dice en la carta? Y yo mismo me contesto: Herminio. Esto me lo ha dicho Herminio en varias ocasiones. Pero, si no es Herminio el autor, está claro que es alguien muy conectado con él, parece que tienen telepatía para decir uno lo que piensa el otro. Parece que tienen la misma silueta. Veamos similitudes: escritor, extrovertido, afectuoso, asistente a las reuniones, añorante de aquellos tiempos, relacionado con don Gregorio, doliente (si no enfermo), implicado en el huerto, apasionado del huerto… Ninguno de los citados en la última relación cumple todos los rasgos del perfil; pero todos se aproximan mucho, igual que Celedonio y José Antonio y Victorino… Y VíctorR y Natal y Manolo y Almanza y Feliz y Belarmino y Elio y FBarrio… ¿No te parece que este universo se vuelve otra vez demasiado universal?

Respuesta 26: Pues sí, universal del todo. Resulta un universo muy universal, a pesar de que no te incluyes a ti mismo. ¿Tan seguro estás de tu inocencia? ¿A ti no te duele alguna gotera?

 

Pregunta 27: ¡Déjate de líos, liante, que bastante liada está ya la cosa! ¿Me puedes, al menos, aclarar el detalle de si el autor ha colaborado ya, por escrito, en la revista, con otras aportaciones, aparte de con la carta? Tengo que suponer que sí, porque, de lo contrario, no se entendería que se mostrara tan exigente para que los demás participemos.

Sin respuesta.

 

Pregunta 28: Otra cuestión: ¿Tenía el autor, de partida, al mandar la carta, la intención de suscitar esta intriga? ¿Fue su intención intencionada, un querer queriendo?

Respuesta 28: A esta pregunta sí te voy a contestar: No tenía tal intención. Me parece un tío cabal, sin dobleces.

 

Pregunta 29: Te traslado una pregunta de Almanza, por si tienes a bien contestarla: ¿Quién ha subrayado en la carta los errores ortográficos “hecho de menos” y “hecho a faltar”?

Respuesta 29: Esos errores ortográficos, faltas de ortografía, nada con doble intención, venían tal cual en la carta recibida en el buzón de Telemarañas y son, por tanto, imputables al autor (dos puntos menos para su nota) y también al editor que no los detectó ni los corrigió (dos puntos menos para mi nota). El subrayado (coloreado más bien), fue obra mía, posterior y consecuencia del sonrojo que siguió al repaso hecho por Almanza, y me veo obligado a mantenerlo como justificación del merecido rapapolvo académico.  

 

Pregunta 30: Pues, contéstame a otra pregunta por el mismo lado del perfil: ¿Sabes si el autor anónimo está satisfecho del resultado de la publicación de la carta, si piensa que ha conseguido lo que pretendía conseguir al enviarla?

Respuesta 30: No estoy seguro de que le agrade la intriga resultante. Pero sí estoy seguro de que tiene motivos para estar contento por las nuevas aportaciones que se han recibido para Telemarañas. No son muy numerosas, pero sí son muy valiosas. Claro que ésta es mi opinión y yo, lo repito, no soy el autor.

 

 

Cierre de la diligencia: Pues, amigo Cascarrabias, tengo que decirte, a ti y a todos aquellos a quienes en justicia pueda corresponder el derecho a acceder a esta información: a) que han quedado demasiadas preguntas sin respuesta; b) que tus respuestas no aclaran nada significativo de la materia que debía ser aclarada; c) que, como premio a mi eficacia investigativa, es seguro que me degradarán a simple madero y me destinarán de inmeditao a una plaza que está libre de "Archivero de Monos" en Brasil, por todo lo cual, voy a matricularme de inmediato en un curso intensivo de "escola de samba"; y d) que ¡tú, mientras tanto, seguirás revolcándote de risa un día tras otro en tu fantástico reino de las Telemarañas!, aunque, como resultado de la práctica de las presentes actuaciones, serás considerado sospechoso dubitado y principal responsable indubitado de todos los daños y perjuicios que se deriven de la publicación de la carta, de todo lo cual se dará traslado inmediato a las autoridades competentes y a las partes personadas.

 

 

En este estado la presente, es exhibida por el señor pesquisa al indagado, quien, una vez que la hubo leído, "halló-la conforme a lo por él manifestado et firmó-la en prueba de conformidad", mientras "pingaba el moco" por la pena que le daba lo que le acababa de decir el señor pesquisa, todo lo cual, como secretario, certifico.

El pesquisa,                                      El indagado,                                    El secretario,

ÁngelP.                                                Herminio                                       ÁngelP



Diligencia número 123/4: Diligencia de terminación y remisión/archivo.

Una vez concluso el indagatorio, no habiendo otras actuaciones que practicar ni diligencias que tramitar, el señor pesquisa acuerda darlas por terminadas y archivarlas, sin dar traslado a las autoridades gubernativas ni judiciales por considerar que no hay materia de orden público, ni procesal, ni penal para otras instancias, lo que, como secretario, certifica.

 

ÁngelP