In paradisum perducant nos angeli.



En esta página mantendremos la relación de todos los profesores y compañeros que nos han precedido en su viaje al paraiso.

 

También incluiremos, de forma temporal, los datos de los familiares, cuyo fallecimiento nos sea comunicado.

 

¡Que nuestro recuerdo más cariñoso y nuestras preces los sigan en este viaje!

 



 

 Reflexiones y plegarias por los difuntos

Gregorio Rodríguez Fernández

Devocionario Poético Popular. Astorga- 2006

 

La muerte,

parte y coronación de la vida.

 

Vivir y morir coinciden,

porque, a la vez, sin notarlo,

como aprendices de muertos

los vivos van caminando.

 

Este camino conduce,

según la fe claro afirma,

al cielo, jardín luciente

de espirituales delicias.

 

Con la consumación lenta

la vida llega al rescoldo,

y la muerte apaga entonces

de golpe el último tronco.

 

Los muertos deben abrir

los ojos a los aún vivos,

para a la muerte esperar

estando en vela y en vilo.

 

Se aprende, por lección última,

y mejor ninguna otra,

que, viviendo, todo falta,

y, muriendo, todo sobra.

 

La muerte es coronación

de la vida, tras combate:

murió el cuerpo, débil junco,

vive el alma en otro cauce.

Después de la muerte,

la vida.                                                   

 

La muerte es cierta en el hecho,

incierta, el cuándo no dice,

pobres y ricos iguala,

tiene variados matices.

 

Debe aceptarse como algo,

pero, si a la fe se ciñe,

pasa a ser llamada de Alguien,

que Dios Padre se define.

 

Es ir al cielo, a habitar

otra casa indestructible,

con todo amor construida,

donde la muerte no existe.

 

La esperanza brilla, aumenta,

desde cristianas raíces,

que el grano brota, y la rubia

espiga su ritmo sigue.

 

Pues Jesús resucitó,

tener gran cuidado exige,

y a quien murió dignamente

a vida eterna le admite.

 

Tras rezar por los difuntos,

e incluso ayuda pedirles,

resta con ellos volver

en el cielo a reunirse.

 

¿Valen algo las oraciones digitales?.

Sí, muchos creemos que todas las oraciones valen, también las digitales.



Don Esteban Carro Celada

(31-8-1974 - Accidente de tráfico).

 

Don Cayetano

 

Eduardo Novo

 

Santiago Luengo

 

Desiderio Narciso Rodríguez Castro

(27-6-2008 - Ictus)

 

Santiago Hernández de la Fuente

(24-10-2010 - Infarto)

 

José Manuel Buján Álvarez

(12-1-2012 - Transplante)

 

Isaac Cascallana Fernández


Don Gregorio Rodríguez Fernández

(3-7-2014)

 

Sergio Pérez Alonso

(28-8-2014 - Intervención)

 

 ¿...?

En este trance nos hemos de encontrar todos. 

 

Oración a La Virgen, Madre,

por las ánimas benditas.                                           

 

María, puente y camino,

con tu ayuda maternal

a las ánimas benditas

hazlas al cielo pasar.

 

A ellas, en alto aprecio,

tú, Madre de los mil nombres,

míralas piadosamente

con ojos corredentores.

 

Si pagan esclavitudes,

tú, Madre, la limosnera,

alívialas, te lo piden,

que dar por ti a Dios deleita.

 

Como excelso valimiento,

tú, Madre del santo alcázar,

ábreles pronto el cerrojo,

que su puerta ven cerrada.

 

Pues a los hijos escuchas,

tú, Madre de suplicantes,

dales el cielo anhelado,

casa de Dios sin edades.                      

 



A medida que se vayan recibiendo aportaciones individualizadas para cada uno de ellos, iremos abriendo su página particular.

Gabriel Fauré

Misa de Requiemop. 48                                                        

In paradisum deducant te angeli. In tuo adventu suscipiant te martyres et perducant te in

civitatem sanctam Jerusalem, Jerusalem, Jerusalem, Jerusalem. 

Chorus angelorum te suscipiat et cum Lazaro quodam paupere, et cum Lazaro quodam paupere, aeternam habeas requiem, aeternam habeas requiem.

Que los ángeles te lleven al paraíso. Que, a tu llegada, te reciban los mártires y te conduzcan a la santa ciudad de Jerusalén, Jerusalén, Jerusalén, Jerusalén.

Que el coro de los ángeles te reciba y con el pobre Lázaro, con el pobre Lázaro, tengas descanso eterno, tengas descanso eterno.