GUIÓN - PARTITURA PARA LA

MISA CONCELEBRADA EN EL SEMINARIO DE ASTORGA
(Día: 07/08/2015 – Hora: 13,00)


 

Por iniciativa de nuestro amigo Belarmino, quien, después de muchos años de esperar a la dorada jubilación, va a comparecer por primera vez a nuestra fiesta, os dejo esta propuesta de guión-partitura destinada a hacer la ceremonia religiosa más solemne y participativa que en anteriores ocasiones. Además, se ha ofrecido a dirigir los cantos.

También contaremos con el mejor hacer a los teclados de otro nuevo asistente, el ínclito Agustín.

Y se anuncia la presencia en lugar de honor de todos los que, además de haber sido llamados, fueron finalmente elegidos.

Podéis escuchar las canciones tantas veces como lo consideréis necesario, hasta familiarizaros con vuestros hondos recuerdos; pero necesariamente tendréis que buscar varios ratos de intimidad nada íntima (cuando estéis solos en casa) para poder cantarlas “en do de pecho” y sin ningún atisbo de vergüenza, hasta que florezca vuestra voz con tanta brillantez como la ocasión requiere. Ah, por si lo dudáis, nos asegura quien bien lo sabe que los gallos debidos a la emoción son un inmejorable adorno cuando se reza cantando.

¡Que Dios te lo pague, Belarmino!
Y ¡cuenta con todos nosotros! No te dejaremos solo.

 

 

 

ENTRADA:

Juntos, como hermanos,
miembros de una iglesia,
vamos caminando
al encuentro del Señor.

Un largo caminar
por el desierto bajo el sol
no podemos avanzar
sin la ayuda del Señor.

Juntos, como hermanos,
miembros de una iglesia,
vamos caminando
al encuentro del Señor.

Unidos al rezar,
unidos en una canción,
viviremos nuestra fe
con la ayuda del Señor.


Juntos, como hermanos,
miembros de una iglesia,
vamos caminando
al encuentro del Señor.


KYRIE: (De Angelis)

¡Kyrie, eleison!

¡Kyrie, eleison!


¡Criste, eleison!

¡Criste, eleison!


¡Kyrie, eleison!

¡Kyrie, eleison!

 


ALELUYA:

¡Alleluia, alleluia, alleluia!

¡Alleluia, alleluia, alleluia!


OFERTORIO:

Pan y vino sobre el altar
son ofrendas de amor,
pan y vino serán después
tu cuerpo y sangre, Señor.

Por aquellos a quienes queremos,
por nosotros y nuestra amistad,
por los vivos y por los difuntos
te ofrecemos el vino y el pan.

Pan y vino sobre el altar
son ofrendas de amor,
pan y vino serán después
tu cuerpo y sangre Señor.

 

 

SANTO:

¡Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo!
¡Llenos están el cielo y la tierra
de tu gloria.

¡Hosanna en el cielo!

¡Bendito el que viene
en nombre del Señor!

¡Hosanna en el cielo!


PATER NOSTER:

Pater noster, qui es in caelis,
santificetur nomen tuum;
adveniat regnum tuum;
fiat voluntas tua sicut in caelo et in terra.
Panem nostrum quotidianum da nobis hodie
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a malo.

 


CORDERO DE DIOS:

Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,

danos la paz.

 

COMUNIÓN:

Cerca de Ti, Señor,
quiero morar;
tu grande y tierno amor
quiero gozar.

Llena mi pobre ser,
limpia mi corazón;
hazme tu rostro ver
en la aflicción.

Llena mi pobre ser,
limpia mi corazón;
hazme tu rostro ver
en la aflicción.

 

 

 

Oración por los fallecidos:

Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.
Te decet hymnus Deus, in Sion, et tibi reddetur votum in Ierusalem.
Exaudi orationem meam; ad te omnis caro veniet.
Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.

A María Inmaculada (Gregorio Rodríguez Fernández)

(Recitado por todos al unísono)

 

¡Salve, Madre Inmaculada,
purísimo relicario,
cuna de Dios y sagrario,
mujer bienaventurada!
Dios, que creó de la nada
un mundo feliz y hermoso,
sin dar al pincel reposo
dio formas a lo creado.
Quiso hacerte sin pecado
en su designio amoroso.

Porque tu presencia ardía
en la luz de otra presencia,
y en cosecha y en herencia
floreció la profecía...;
porque en tu ademán, María,
resonaba otra verdad,
y en la antigua soledad
del hombre se abrió una estela,
por ti el alma vuela y vuela
buscando la claridad.

En ti se remansa el vuelo
del deseo dolorido,
en ti ha puesto Dios su nido,
sueña la tierra y el cielo.
Ya es consuelo el desconsuelo,
la muerte, resurrección.
Y pues curas la erosión
de la vida y su tarea,
no nos falte en la pelea
tu maternal protección.

Una oración te elevamos,
Virgen de nuestros amores,
por alumnos, profesores,
que, muertos, los recordamos.
Ruega a Jesús, suplicamos,
Aurora de Sol divino,
que, a imagen del peregrino,
ellos, tras años de andar,
puedan en paz descansar,
terminado su camino.

 

 

Canción de despedida La Virgen

Salve, Madre,
en la tierra de mis amores
te saludan los cantos
que alza el amor.
Reina de nuestras almas,
flor de las flores,
muestra aquí
de tu gloria los resplandores,
que en el cielo tan solo te aman mejor.

Virgen santa, Virgen pura,
vida, esperanza y dulzura
del alma que en ti confía,
Madre de Dios, Madre mía,
mientras mi vida alentare
todo mi amor para ti;
mas si mi amor te olvidare,
Madre mía, Madre mía,
aunque mi amor te olvidare,
tú no te olvides de mí.

 

Belarmino

Vº Bº 

P.Mayo