GUIÓN - PARTITURA PARA LA

MISA DE FIESTA EN EL SEMINARIO DE ASTORGA


 

Siguiendo la pauta de la celebración de 2015, entonaremos la siguiente partitura:

 

 

ENTRADA:

Juntos, como hermanos,
miembros de una iglesia,
vamos caminando
al encuentro del Señor.

Un largo caminar
por el desierto bajo el sol
no podemos avanzar
sin la ayuda del Señor.

Juntos, como hermanos,
miembros de una iglesia,
vamos caminando
al encuentro del Señor.

Unidos al rezar,
unidos en una canción,
viviremos nuestra fe
con la ayuda del Señor.


Juntos, como hermanos,
miembros de una iglesia,
vamos caminando
al encuentro del Señor.


KYRIE: (De Angelis)

¡Kyrie, eleison!

¡Kyrie, eleison!


¡Criste, eleison!

¡Criste, eleison!


¡Kyrie, eleison!

¡Kyrie, eleison!

 


ALELUYA:

¡Alleluia, alleluia, alleluia!

¡Alleluia, alleluia, alleluia!


OFERTORIO - OFRENDAS:

Pan y vino sobre el altar
son ofrendas de amor,
pan y vino serán después
tu cuerpo y sangre, Señor.

Por aquellos a quienes queremos,
por nosotros y nuestra amistad,
por los vivos y por los difuntos
te ofrecemos el vino y el pan.

Pan y vino sobre el altar
son ofrendas de amor,
pan y vino serán después
tu cuerpo y sangre Señor.

 

Pan:

El pan es el manjar que se nos ofrece como comida.

El pan, cuando lo llevamos a la mesa, ha tenido que ser amasado por manos humanas.

No toda la humanidad tiene el pan necesario para alimentarse. Deberíamos ser conscientes de su valor para no despreciar nunca un pedazo de pan.

Misteriosamente para nosotros, los cristianos lo usamos también para hacer presente sobre el altar el cuerpo de Cristo.

El pan es ágape -entrega y ofrenda- hay que partirlo y compartirlo, es amor desinteresado y alimento del cuerpo y del espíritu. Aprendamos a valorar el pan como alimento necesario.

Luz:

Esta vela encendida, que ponemos sobre el altar, es símbolo de la luz que nos guía en tantos momentos y rincones oscuros de nuestro caminar.

Hoy queremos simbolizar en ella y hacer presentes con un recuerdo especial a los compañeros y superiores que ya nos han dejado. Pedimos al Hacedor de la luz que ellos sean antorchas que nos iluminen y vivan para siempre en el seno del Padre. 

 

SANTO:

¡Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo!
¡Llenos están el cielo y la tierra
de tu gloria.

¡Hosanna en el cielo!

¡Bendito el que viene
en nombre del Señor!

¡Hosanna en el cielo!


PATER NOSTER:

Pater noster, qui es in caelis,
santificetur nomen tuum;
adveniat regnum tuum;
fiat voluntas tua sicut in caelo et in terra.
Panem nostrum quotidianum da nobis hodie
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a malo.

 


CORDERO DE DIOS:

Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,

danos la paz.

 

COMUNIÓN:

Cerca de Ti, Señor,
quiero morar;
tu grande y tierno amor
quiero gozar.

Llena mi pobre ser,
limpia mi corazón;
hazme tu rostro ver
en la aflicción.

Llena mi pobre ser,
limpia mi corazón;
hazme tu rostro ver
en la aflicción.

 

 

Oración por los fallecidos:

Don Esteban Carro Celada (31-8-1974),

Don Cayetano Luengo Alonso,

Eduardo Novo Palacio,

Santiago Luengo Vidales,

Desiderio N. Rodríguez Castro (27-6-2008),

Santiago Hernández de la Fuente (24-10-2010),

José Manuel Buján Álvarez (12-1-2012),

Isaac Cascallana Fernández,

José Luis Rodríguez Arias

Don Gregorio Rodríguez Fernández (3-7-2014),

Sergio Pérez Alonso (28-8-2014),

Darío Aparicio Cabero (22-4-2017)
 

Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.
Te decet hymnus Deus, in Sion, et tibi reddetur votum in Ierusalem.
Exaudi orationem meam; ad te omnis caro veniet.
Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.

A María Inmaculada (Gregorio Rodríguez Fernández)

 

¡Salve, Madre Inmaculada,
purísimo relicario,
cuna de Dios y sagrario,
mujer bienaventurada!
Dios, que creó de la nada
un mundo feliz y hermoso,
sin dar al pincel reposo
dio formas a lo creado:
quiso hacerte sin pecado
en su designio amoroso.

Porque tu presencia ardía
en la luz de otra presencia
y en cosecha y en herencia
floreció la profecía...;
porque en tu ademán, María,
resonaba otra verdad
y en la antigua soledad
del hombre se abrió una estela,
por ti el alma se alza y vuela
buscando la claridad.

En ti se remansa el vuelo
del deseo dolorido,
en ti ha puesto Dios su nido,
sueña la tierra y el cielo;
es consuelo el desconsuelo,
la muerte es resurrección
y, pues curas la erosión
de la vida y su tarea,
no nos falte en la pelea
tu maternal protección.

Con fe filial confiamos
al celo de tus amores
a alumnos y superiores,
tus hijos, que hoy recordamos;
ruega a Jesús, suplicamos,
Aurora de Sol divino,
que, a imagen del peregrino,
ellos, tras años de andar,
puedan con Él celebrar
el final de su camino.

 

 

Canción de despedida a La Virgen

Salve, Madre,
en la tierra de mis amores
te saludan los cantos
que alza el amor.
Reina de nuestras almas,
flor de las flores,
muestra aquí
de tu gloria los resplandores,
que en el cielo tan solo te aman mejor.

Virgen santa, Virgen pura,
vida, esperanza y dulzura
del alma que en ti confía,
Madre de Dios, Madre mía,
mientras mi vida alentare
todo mi amor para ti;
mas si mi amor te olvidare,
Madre mía, Madre mía,
aunque mi amor te olvidare,
tú no te olvides de mí.

 

Belarmino

Vº Bº 

P.Mayo