Telemarañas va a seguir.  


 

Carta del editor.
 

 ¡Vuela, memoria, con alas doradas...

 

...Arpa de oro de fatídicos vates,

¿porqué cuelgas muda del sauce?

Reaviva en el corazón los recuerdos,

háblamos del tiempo que fue!

Va, pensiero, sull'ali dorate...

 

...Arpa d'or dei fatidici vati,

perché muta dal salice pendi? 

Le memorie nel petto riaccendi,

ci favella del tempo che fu!'

Coro de esclavos (Nabucco – Verdi)

Queridos amigos de la quinta del 59,

 

Las preguntas que últimamente me habéis venido formulando de palabra y por escrito me obligan hoy, cuando ya esta revistilla ha cumplido tres años de vida, a rendiros cuentas sobre su vitalidad, algo que también podríais hacer cualquiera de los colaboradores con mayor imparcialidad que yo.

A nuestra edad, cuando todos nosotros rondamos ya los setenta otoños y hemos vivido la resolución de algunas grandes certezas en pobres desengaños y de algún brillante proyecto en triste frustración, será conveniente que me limite a hacer un pequeño balance de resultados y a adelantar algo de los presupuestos de futuro, presupuestos que en verdad se basan más en puro deseo e ilusión que en efectivo contante y sonante.

 

1.- Balance de resultados de Telemarañas:

  • Contador de visitas (lecturas): 6065. En realidad son más, ya que no son contabilizadas las visitas repetidas del mismo usuario durante la misma sesión. Estas 6065 son las que deben contar para nuestro balance.

  • Número de visitantes (lectores): ±20. En nuestra página web no exigimos a los lectores que acrediten su personalidad, aunque podríamos hacerlo. Hemos optado por la modalidad de “puertas abiertas, sin portero”. Por tanto, tenemos que deducir la personalidad de los lectores a partir de los mensajes y comentarios recibidos. De ellos sacamos la conclusión de que los visitantes habituales son solamente algunos de nuestros compañeros de “la quinta del 59”, no muchos más de veinte, que repiten una, dos, tres, cuatro… visitas cada mes:

12meses X 3años = 36meses;

36meses X 4visitas al mes = 144visitas de cada visitante habitual;

144visitas X 20visitantes habituales = 2880 visitas.

¿Quién ha hecho entonces las demás, hasta las 6065 visitas? Si bien hay compañeros que son más asiduos en sus visitas, otros lo son menos, por lo que se compensan las frecuencias. De esta suposición deducimos que la mitad de las visitas son de otro perfil de visitante: familiares y amigos de los colaboradores, antiguos alumnos de otras promociones y algún que otro visitante que encuentra la página por casualidad.

  • Total de colaboraciones: 144 páginas de las antologías.

  • Total de colaboradores: 18 (antologías).

  • Otros contenidos: 68.

  • Nivel de calidad de los contenidos. Dicen las opiniones externas -las nuestras serían escasamente objetivas- que el nivel de calidad de sus contenidos llega a ser: aceptable, alto, notable, sorprendente, etc.

  • Cumplimiento de los objetivos anunciados en la portada: Se consideran cumplidos hasta un nivel aceptable. Ha aumentado y enriquecido nuestras comunicaciones y ha restablecido contactos que se habían perdido. También ha fomentado otros tipos de comunicación (llamadas de teléfono, visitas, etc.).

2.- Valoraciones:

  • Positivas:

    • La mía: Podría afirmar con rotundidad política que “Telemarañas va bien”; pero quizás me traicionarían las dudas, porque ciertamente no sé si va bien o no va bien. Si la bondad de una fiesta depende de cómo nos ha ido en ella, yo tengo que reconocer que me lo he pasado muy bien y me lo sigo pasando muy bien; más aun: me apetece seguir pasándolo bien en esta fiesta. Aunque, a veces, me broten los desánimos, viene siendo el “goce más ameno de mis fuelgas actuales”.

    • Las de varios de vosotros: Los colaboradores y los lectores declarados me habéis asegurado, supongo que sinceramente, que también os divierte y os entretiene. Algunos decís que mucho. Mas en este punto conviene tener claro que, recontados y sumados los lectores habituales y los colaboradores, creo que no pasamos de veinte. No somos muchos, ¿verdad? En cualquier caso somos suficientes.

  • Indiferentes: el resto de los destinatarios de la revista, otros ochenta antiguos alumnos de “la quinta del 59”, ejercen el papel de “mayoría absoluta y silenciosa” y no dicen “ni fu ni fa”, como deben hacer los silenciosos sinceros. Eso daría pie a entender que para ellos no vale la pena, que no sirve para mucho o que rotundamente no sirve para nada.

  • Negativas: algunos de los destinatarios, los más desconectados y reacios a la conexión, opinan -sólo después de preguntarles, ya que, si no les preguntas, no opinan- que puede llegar a resultar molesta tanta insistencia en “repasar páginas ya pasadas”. Esta opinión sí es preocupante: eso de molestar no está bien, ¡nada bien! También opinan que sobra peloteo y llantinas de viejos, que algunos contenidos apestan a incienso y agua bendita, que faltan denuncias de injusticias, que no deberíamos recrearnos en los recuerdos de nuestros fallecidos, etc. Sí que ha habido algunos reproches. Habrá que tenerlos en cuenta.

 

3.- Presupuestos. ¿Tiene futuro Telemarañas? ¿Va a seguir existiendo?

Pues tampoco esto lo sé de forma cierta. No me atrevo a contestar de forma rotunda y segura, por lo que me limitaré a contestar por partes esas preguntas que muchos me habéis hecho: “¿a qué se han debido los tres meses de parón de Telemarañas?”, “¿va a seguir actualizándose en el futuro?:

  • El parón denunciado (desde el 9/1/16 hasta el 27/3/16), que no ha sido el primero, puesto que ya había habido otros antes, fue debido a falta de tiempo por mi parte para atender las demandas de los colaboradores más asiduos. Tuve que priorizar los deberes familiares, que me redujeron drásticamente los tiempos de ocio.
  • Para el futuro inmediato, por la parte que me toca en la edición, ya que nadie parece dispuesto a sustituirme o colaborar en esta tarea, tengo intención de seguir dedicándole una parte de mis tiempos de ocio, porque todavía me quedan ganas de hacerlo. Es cierto que no puedo garantizar una disponibilidad continua y permanente ni asegurar hasta cuándo podré disponer de esa disponibilidad parcial. Serán los intervalos de mis deberes prioritarios.
  • Por lo que respecta a la llegada de aportaciones de los colaboradores, podemos constatar una doble impresión:
    • Por un lado, parecería que las colaboraciones se van espaciando, reduciendo, ¿extinguiendo? Algunos apreciados colaboradores me han llegado a declarar cosas tales como: “que esos temas ya están manidos”, “que esos temas no interesan a nadie”, “que ya está todo dicho y repetido, no queda nada original que contar”. ¡Qué extraño!, porque yo tengo una lista casi infinita de temas pendientes.
    • Por otro lado, resulta que las últimas aportaciones demuestran que dentro de los baúles que guardáis en vuestros desvanes aparecen nuestros mejores tesoros. ¡Qué sorpresas hemos tenido recientemente!: el diario de José Benito (“arqueología en estado puro” dice PedroM, “nuestra joya más pura” digo yo), cuadernos, calendarios, manuales, fotografías y objetos varios de JoséBenito, FBarrio, VíctorR, IAlmanzaR, AgustínA… Me pregunto cuántos tesoros que no os habéis animado todavía a compartir guardaréis en otros baúles. Seguiremos esperando todos a que lo hagáis; porque es una herencia que ninguno de vuestros deudos podrá apreciar tanto como nosotros.

4.- ¿Porqué debe seguir existiendo Telemarañas? 

Porque se creó como un compromiso para agradecer la oportunidad que hemos tenido de superar un destino que se anunciaba poco prometedor en la mayoría de nuestros inicios vitales. ¿A quién queremos manifestar este agradecimiento?: a nuestras familias, a la institución, a los profesores y superiores, a los compañeros y amigos que todavía nos reciben con los brazos abiertos. ¡Eso es muy grato, verdad que sí?

Si al cumplir los 70 tenemos un bienestar, un bienvivir, un buenpasar, será porque lo tenemos merecido, sin duda, pero también por alguna ayudita de la familia, de nuestra primera alma mater, de algunas personas… Si, además, conservamos viejos amigos de la adolescencia y juventud, no debemos sentir timidez a la hora de mostrarles afecto. ¡Cuántos coetáneos nuestros nos envidiarán aunque sea sólo por eso!

Para esto se creó Telemarañas: Para manifestar públicamente y de forma notoria este agradecimiento. ¿Que huele algo a incienso algunas veces?... ¡Siempre que no apeste!

 


5.- Conclusiones:

Hasta aquí la valoración que había prometido. Ahora os toca a cada uno, según vuestro propio criterio, hacer la vuestra y aplicar en consecuencia una de las siguientes actuaciones alternativas:

  • Para corregir defectos: Advertirnos de cualquier contenido que os pueda resultar molesto o indebido para que lo modifiquemos o lo hagamos desaparecer de inmediato.
  • Para que siga viviendo nuestra revista: Visitar la página con la frecuencia que os apetezca y compartir en ella lo que juzguéis interesante para los demás.
  • Para que desaparezca: Dejar de enviar colaboraciones y dejar de visitar la página. Telemarañas se disipará como una nubecilla de verano cuando no tenga un mínimo de colaboraciones ni de visitas. Quedará silenciada como el arpa colgada de las ramas del sauce.

 

19 de Junio de 2016

Herminio.

 

P.S.: Os anuncio para dentro de pocos días mi siguiente comunicado sobre colaboraciones pendientes y la convocatoria de alguna corribanda para este verano.