¡Buenas noches, Astorga!                              (Contenido actualizado el 6-3-14)


 

Comentarios editoriales, al hilo de la actualidad y del ánimo, que don Esteban redactaba apresuradamente, porque nunca disponía de más tiempo, para leerlos en el último programa del día, justo antes de las 12 de la noche, en Radio Popular de Astorga.

 

Los comentarios que relatan acontecimientos noticiados tienen su impronta personal, sin por ello desvirtuar la precisión de la noticia (recordemos: qué, quién, cuándo, dónde, cómo, ...). Pero hay otros muchos en los que, falto de argumentos de actualidad, deja brotar su intimidad a borbotones, empapada de figuras literarias y de un léxico muy especial, para pintar una imagen luminosa del día que concluye.

 

Iremos incluyendo algunos comentarios completos y extractos de otros, según nos vayan viniendo a la mano y, tal vez, al oído.  

 


 


 

Guión de control para el comentario "Buenas Noches, Astorga":

 

Carátula de inicio en primer plano con la sintonía del "Romance Anónimo".

El Director ocupa el locutorio.

Encender luminoso  de silencio.

Abrir micro a locutorio.

A petición del Director, fundir lentamente sintonía a fondo.

Dar entrada al  Director.

(Si deja alguna pausa, subir sintonía a primer plano para el tiempo que dure).

 

Un día de primaveral encanto

 

   Hoy se podía percibir desde la muralla la placidez del día, un día de primaveral encanto.

   Se notaba cercano el Teleno con sus millones de toneladas de nieve. Se notaba ya un poco más escurrido el río que, enfebrecido, ha discurrido durante algunos días como un peligro.

   A eso de la hora de la oración toda la ciudad se ungía. Ya no sonaban los ruidos de los carpinteros, de los encofradores, de los albañiles de las obras de Blanco de Cela y del Instituto.

   Allá, sobre la lucerna blanca y azul de la cúpula del seminario, había unas cuantas choyas que revoloteaban junto al pararrayos. Y más allá, en la catedral, un poco espantados, los pájaros negros, los grandes pájaros negros, los grajos, un tanto asustados por el toque de la gran campana que daba paz a la tarde, que hacía que el humo casi se humedeciese en el aire, ligeramente flotante, abierto y silencioso.

...

    

(Extracto del comentario emitido en Marzo de 1966.

Publicado en "Astorga, la bien rondada").


Carátula de final en primer plano.

Apagar luminoso de silencio. 

 


 

 El jueves es el domingo de los niños

 

   La alegría de los niños rondando la calle se hacía patente en este jueves de sol. Muchas pandillas se fueron a bañar. Otras se tiraron en la tierra y se desgarraron en costurones enormes sus camisas.

   El jueves es el día de la felicidad de los niños. Principalmente porque esta tarde es vacación sólo para ellos. Es el domingo de los niños. Los domingos también son para los mayores, pero la vacación del jueves es privilegio exclusivo de los pequeños.

   Tarde de jueves bajo los árboles, entre la ardiente arcilla reseca y crepitante de la muralla, entre el alquitrán de las carreteras que se reblandece, entre las pajaritas que se hacen para navegar en el río de Fuenteencalada, entre los molinillos que dan su vuelta de junco como una aceña de ilusión.

   ¡Pienso de alegría hay que echar a la tarde del jueves!

 

(Extracto del comentario emitido en Mayo de 1962.

Publicado en "Astorga, la bien rondada").

 


¿Poncio Pilatos nació en Astorga?                         Copiado de Astorga.com

 

Ante este sólo enunciado veo ya la sonrisa suficiente de unos, el regocijo zumbón de otros y la cara de los más. Como de haber sido estafados en un comentario serio. Pero dense cuenta que he lanzado el cable de un interrogante: ¿Pilato ha nacido en Astúrica? No bromeo. Quiero sacar las consecuencias de una primera noticia llegada ayer tarde bajo el velamen blanco de una carta. Espero que en el curso de esta charla queden apagadas las primeras luces fosforescentes de sensacionalismo a que se presta la noticia.

Por supuesto se trata de Poncio Pilato, el pretor que se lavó las manos ante la muerte de Cristo, el que le preguntó a Jesús ¿qué es la verdad?. Para los que no tienen nociones muy precisas he de aclarar que Poncio Pilato era romano, ciudadano romano, enviado a judea por el César. Porque entonces las lejanas tierras de Palestina estaban sojuzgadas al yugo del Imperio Romano.

Pilatos es una tentación para los escritores de temas bíblicos. Y la chispa de este comentario ha surgido precisamente partiendo de uno de ellos.

Allá por el año 1.951 tuve como profesor en el Curso de Doctorado de Teología, al dominico Maximiliano García Cordero. Era el primer año que enseñaba en la Universidad Pontificia de Salamanca y en la Facultad Teológica de San Esteban, precisamente donde durante algunos años vivió el padre Lagrange. El padre Maximiliano es asturiano, muy alto, con gafas, y al andar mueve elegantemente todo el contorno. Venía precedido de una gran aureola de orientalista. Conoce más de diez lenguas, como el sánscrito, el hebreo, el sirio, caldeo, babilonio y ha sido investigador en la Escuela Bíblica de Jerusalén durante muchos años, hasta el punto de que es uno de los grandes especialistas de Antiguo Testamento. No se deja fácilmente llevar por leyendas ni por ligerezas. Es supercrítico y exigente. He dicho todo esto porque lo que voy a sugerir después necesita este apoyo, al menos de momento, si no queremos caer en la banalidad llamativa.

Hace muy pocos días en la clase de Sagrada Escritura de la Universidad Pontificia levantó la voz el padre Maximiliano y dijo a sus alumnos: ¿Qué les parece si ahora resultase que Pilato era español? Los oyentes sonrieron poco más o menos como ustedes. Los alumnos eran espíritus críticos poco predispuestos al camelo y al sensacionalismo periodístico. ¿Qué les parece -continuó, mezclando la sonrisa con la intención- si hubiese nacido en Astorga? Un murmullo, como de quien no se deja tomar el pelo, creció como una ancha marea.

Y luego muy serenamente, con dominio, fue deshaciendo estas dificultades que parecían incompatibles. Y la cosa es así: el padre de Poncio Pilato fue uno de los generales romanos en la lucha contra los cántabros y astures, cuyo campamento estaba en Astorga. Un estudio exacto de esta guerra se lo debemos al alemán Schulten. De esto no hay ni siquiera duda, porque es inconcuso en la historia. Generalmente los grandes gerifaltes de los ejércitos romanos llevaban a sus mujeres consigo. Sobre todo si había de ser el apartamiento de Roma por una larga temporada. Vivían en las villas o campos de recreo alejadas del trabajo bélico. Tenemos el caso del mismo Pilato, que llevó a su esposa Claudia hasta Jerusalén. También está comprobado que el padre de Pilato vivió en Astorga y su comarca, como general o servidor del César por los años del nacimiento de su hiio Poncio. Entonces las comunicaciones eran menos intensas que hoy a pesar de las calzadas romanas y Astorga todavía era magnífica como la había descrito Plinio. Tenemos una cosa cierta, que el padre de Pilato vivió en Astúrica como general de Augusto por los años del nacimiento de Poncio Pilato. La otra hipótesis es que la madre de Pilato viviese en Roma, lo que parece menos probable.

Quiero avanzar un poquitín más, responder al que pregunte indirectamente: ¿Cómo después de tantos años han venido a descubrir ustedes la pólvora? ¿No será el pequeño amorcillo localista de hacer que todo sea de Astorga o de León? Aquí va la respuesta que está apoyada en hechos. Hace tres o cuatro meses se ha descubierto una lápida en Jerusalén, que es, según afirman los estudiosos, una especie de documento votivo de los hechos y realizaciones más salientes de la vida y obra de Pilato. No se dice allí, como creerán los maliciosos o los escépticos, que nació en Astorga. No señor. De lo que allí habla es de su padre. Y detalla el nombre de él, que coincide exactamente con el general de Augusto de las guerras cántabro-astures. Este documento ha sido editado ya por algunas revistas extranjeras. La verosimilitud es notable porque coinciden los años de estancia de su padre en España con la fecha de nacimiento que aparece en la lápida encontrada en Jerusalén. Una cosa es indiscutible: que el padre de Poncio Pilato era jefe de una sección militar de la guerra cántabro-astur precisamente acampada en Astúrica. El que Poncio Pilato haya nacido en Astorga no es un dato conseguido, pero científica e históricamente no sólo está dentro de lo posible sino de lo probable, conociendo que los hijos de romanos tenían derecho de ciudadanía romana en Astorga.

¿Qué quiero decir con esto? ¿Que la historia cambia porque Pilato sea de Astorga o de Roma? Ni mucho menos. Es un detalle que no cambia nada su biografía, aunque la lápida sea riquísima en contenido histórico. Para Astorga es un dato curioso. Una anécdota más o menos graciosa, que viene a remover nuestra ancestral falta de noticias. Un poco humorísticamente anunciaba yo ayer que estábamos ante la noticia del siglo en Astorga. Ahora que se habla de bodas del siglo, -como la de hace un rato, de Juan Carlos y Sofía, en Atenas-, Poncio Pilato no dejará de ser por eso responsable de la muerte de Cristo. Ni tampoco Astorga se cubrirá de oprobio por ello. Damos la anécdota curiosa, sin visos de sensacionalismo, pero calibrando que para Astorga y su comarca tiene mucha garra.

Todavía más. Para poder darles a ustedes esta noticia con mayor seguridad, ayer por la tarde llamé a un número telefónico de una centralita de Salamanca. Se puso al aparato el padre Maximiliano García Cordero. Le recordé mis años de discencia con él. Y le hice la pregunta. ¿Es seguro que el padre de Pilato vivió en Astorga durante 10 o ]4 años? Me contestó que se ha apoyado en la autoridad de varios escritores que han estudiado la lápida recién hallada en Jerusalén. Estos autores son especialmente extranjeros. Eso se da como cierto históricamente. Y también la deducción de la posibilidad y probabilidad de que Pilato hubiera nacido en Astorga, ciudad romana interesantísima. ¿Está ya cubierta la curiosidad? Ahora queremos que haya una segunda parte, que después de esta auténtica exclusiva de Radio Popular de Astorga, en servicio de noticia, venga la puntualización histórica.

Espero que a estas alturas ya se hayan convencido de la pureza dialéctica de argumentación y comprendan que las circunstancias de que aparezca este hallazgo histórico en 1.962 se debe a que el documento en que se apoya también ha surgido en 1.962. Esperamos que haya ocasión de volver sobre el tema.

Hoy nada más ha sido echar el fuego, como se dice periodísticamente, envenenar para que se haga tema de la calle. Habrá que desagraviar al Pilato de Puerta de Rey, tan grotescamente representado en nuestra Semana Santa con su copete como un pastel de mermelada y aquellas barbas, ya rapadas, que le hacían un oscuro y ridículo hombre, para pensarlo desde ahora, como tal era, el elegante palatino en Roma.

¿Que Pilato nació en Astúrica hace dos mil años? Puede ser ¿Que el padre de Pilato vivió al menos 10 o 14 anos en Astorga? Esto es incuestionable históricamente. No es descubrimiento de última hora. Hace años que se sabía que tal general había dirigido las guerras astures, pero hasta el presente no se había conocido que ese general era el padre de Poncio Pilato.

Y nada más. Noticia sensacional para Astorga, aunque con interrogante. No le dedicaremos una calle, ni tampoco le haremos hijo adoptivo. Tiene su gracia la noticia y la hemos querido aprovechar, sin pretender sacar conclusiones apodícticas que prudentemente dejamos a los especialistas Ya está la piedra removiendo las aguas informativas de la ciudad. Buenas tardes.

Esteban Carro Celada

 

Comentario emitido en el programa "Buenas noches, Astorga" de Radio Popular de Astorga

el 14 de mayo de 1.962 y recogido en el libro antológico de Astorga La bien rondada,