6.- Anuncio a los pastores.


 

En aquella región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. 

 

De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo: "No temáis, porque os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto os servirá de señal: encontraréis a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre".

 

Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:

"¡Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra, paz a los hombres amados por él!"

  

 

Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros: "Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado".

 

Anuncio a los pastores

         

Gregorio Rodríguez Fernández

"Rosario Poético Popular" (La Bañeza 1988)

 

Velaban aquella noche

su rebaño, en soledad,

unos pastores; de pronto

los ciega luz celestial


"Soy el ángel del Señor,

alegraos, no temáis;

os traigo buena noticia:

un Salvador nació ya.


Lo encontraréis en Belén,

que es Belén casa del pan;

un pesebre como cuna

os servirá de señal"


Al instante un coro de ángeles

entonaba este cantar:

"Gloria a Dios en las alturas

y en la tierra al hombre paz".

 

 

 

Fueron corriendo, y hallaron

al Niño en pobre portal;

María y José adoraban

a Dios en aquel altar.


Se postraron de rodillas

ante Dios, cuya bondad

aparecía en un Niño,

Pastor, Cordero y Zagal.


¡María, tú que creíste

en tiempo de oscuridad,

danos la luz de tu Hijo

para poder caminar!


El nacimiento de Cristo

es luz, amor, gozo y paz;

viviéndolo cada día,

siempre será Navidad.