Antología común y antologías particulares, una de cada colaborador.


 

Contenidos literarios. No sólo líricos, épicos, retóricos... También jocosos.

 


 

 

Seminario (La Crónica de León)

¡Ay, qué dolor siente el perro,

cuando le cortan el rabo!

El mismo que siente el rabo,

cuando le cortan el perro.

¡Un, dos, tres... setenta y tres!

(Nuestro himno de 2º curso. En Astorga)

  


 

Comienzos de literatura (4ºcurso en La Bañeza)

 

Coplas por la muerte de su padre

Jorge Manrique 

Octubre

Juan Ramón Jiménez 

Recuerde el alma dormida, 
avive el sesso e despierte 
             contemplando 
cómo se passa la vida, 
cómo se viene la muerte 
             tan callando; 
cuán presto se va el plazer, 
cómo, después de acordado, 
             da dolor; 
cómo, a nuestro parescer, 
cualquiera tiempo passado 
             fue mejor.

                   

Assí, con tal entender, 
todos sentidos humanos 
             conservados, 
cercado de su mujer 
e de sus fijos e hermanos 
             e criados, 
dio el alma a quien gela dio, 
el cual la ponga en el cielo 
             en su gloria, 
que aunque la vida perdió, 
dexónos harto consuelo 
             su memoria.  

Estaba echado yo en la tierra enfrente

del infinito campo de Castilla,

que el otoño envolvía en la amarilla

dulzura de su claro sol poniente.

 

Lento el arado, paralelamente,

abría el haza oscura y la sencilla

mano abierta dejaba la semilla

en su entraña partida honradamente.

 

Pensé en arrancarme el corazón y echarlo,

pleno de su sentir alto y profundo,

al ancho surco del terruño tierno,

 

a ver si con romperlo y con sembrarlo,

la primavera le mostraba al mundo

el árbol puro del amor eterno.


                  

 

 


 

Tiempo después... Y más ahora, a cuento de un "cuento corto" y de inminentes eventos.

 

Olmo-Huelmo-Negrillo de 150 años (G.Bochenek)

 

 

A un olmo seco.  Antonio Machado

 

 

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

 

¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero! Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.

 

No será, cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera,

habitado de pardos ruiseñores.

 

Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas 

urden sus telas grises las arañas. 

Antes que te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas en alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

 

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida, 

otro milagro de la primavera.

 

 

 


 

Poemas que antaño no fueron leídos, sino declamados con cantilena,

y quedamos todos alelados.

Canción del Niño Jesús

Gerardo Diego

Canción de invierno

Juan Ramón Jiménez

Si la palmera pudiera
volverse tan niña, niña,
como cuando era una niña
con cintura de pulsera.
Para que el Niño la viera...

 

- Si la palmera tuviera
las patas del borriquillo,
las alas de Gabrielillo.
Para cuando el Niño quiera
correr, volar a su vera...

 

- Que no, que correr no quiere el Niño,

que lo que quiere es dormirse

y es, capullito, cerrarse

para soñar con su madre.

Y lo sabe la palmera.

 

- Si la palmera supiera
que sus palmas algún día...
- Si la palmera supiera
por qué la Virgen María
la mira...

                Si ella tuviera...

 

- Si la palmera pudiera...

                       - La palmera...

Cantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada...

Yo no sé dónde cantan
los pájaros - cantan, cantan -
los pájaros que cantan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL VIAJE DEFINITIVO - Juan Ramón Jiménez 

Y yo me iré y se quedarán los pájaros cantando; 
y se quedará mi huerto con su verde árbol 
y con su pozo blanco. 

Todas las tardes el cielo será azul y plácido 
y tocarán, como esta tarde están tocando, 
las campanas del campanario. 

Se morirán aquellos que me amaron 
y el pueblo se hará nuevo cada año, 
y en el rincón de aquel mi huerto florido y encalado 
mi espíritu errará, nostálgico. 

Y yo me iré y estaré solo, sin hogar, sin árbol 
verde, sin pozo blanco, 
sin cielo azul y plácido... 
Y se quedarán los pájaros cantando.  

 


 

El árbol  - Rafael Alberti


El árbol tiene memoria,

que le anda lejos y cerca.

 

¿Qué recuerda?

 

Recuerda cómo a sus aires

se acordaban voces frescas.

 

¿Qué recuerda?

 

Recuerda que las perdió

cuando era triste perderlas.