Amores se van marchando...



... como las olas del mar..., pero -corrigiendo a Mari Trini- esas olas "vuelven y vuelven y vuelven a volver, las olas sempiternas que no saben perder". Cualquier mínima convulsión en el piélago de la vida basta para que nos alcancen y nos despierten los sentimientos dormidos.

Es lo que me acaba de ocurrir a mí por el simple hecho de haber encontrado ¡por fin! el tan preciado producto potásico (lentejas), previo encargo en una farmacia de la localidad (*). Cualquier día de estos me pondré a "cocinarlas". Supongo que tendrán también (o sobretodo) efecto preventivo contra las enfermedades.
 

   

HDP

Hidróxido de potasio

 

Jabón potásico

(insecticida)


Y luego, en cada aplicación, me alcanzará la ola para recordarme que debo enviarte un fuerte abrazo fraternal. Por ahora te mando el que corresponde.


 

PD. He saboreado de nuevo las mieles poéticas libadas del almendro de nata de Guadarrama, así como del idílico huerto de Aracena.

A propósito, yo también planté en León hace unos años una docena de almendros que a duras penas han logrado salir adelante. En estos momentos están cuajados de flores, pero todavía no he logrado recoger ni una cosecha, ya que han estado todo el tiempo rodeados de enemigos: cuando no era la fauna (corzos y ciervos) era la climatología (principalmente las heladas). El año pasado alguno de los árboles estaba cargado de fruta, pero algún pájaro (¿carpintero?) la descubrió y no dejó ni tan siquiera una sola almendra de prueba, todas quedaron agujereadas y, por supuesto, vacías. Todavía en estos momentos se pueden ver unas cuantas, enlutadas, asidas a las ramas. Esto sí que merecía una elegía.

   

Almendras apropiadas indebidamente

 

Presuntos implicados


La Valdería o Siero o ... 7 de marzo de 2020

Ismael Almanza Riesco

 


 

(*) Se refiere a una recomendación mía para tratamiento fitosanitario contra plagas de los futales (Herminio).