EL ALMENDRO DE HERMINIO


 

1.- Los antecedentes:

Mensajería a través del chat “Amigos del 59 y más años”

 

- 26 de febrero:

 

Herminio a las 12,02.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata vos requiero,
que podremos hablar de tantas cosas,
compañeros del alma, ¡compañeros!
( M. Hernández)


Marceliano R. Vara a las 13,01:

Magnífico buenos días!!!!


- 28 de febrero

José Antonio F. Barrio a las 10,08:

   LA PROMESA.

¡Almendro de nata,
Bonito almendro!

Seducido por el sol,
has cubierto tu cuerpo
con el manto blanco
que perfuma el viento.

Pero el sol es traidor,
es sol de invierno
y, llegada la tarde, te abandona
en la fría oscuridad
o el posible hielo,
que quemará tus flores
y venidero fruto,
que, cual gorriones
heridos por el plomo,
una a una caerán,
muertas, al suelo.

 

Herminio a las 10,31:

José Antonio, amigo, ¿puedes adivinar dulces y copiosas cosechas?

Sé que puedes, aunque tengas que “hacer de tripas corazón”.

Venga, hombre, que el almendro es mío y, aunque nació espontáneo, da almendras muy sabrosas y yo tengo muchas bocas que alimentar.

¡Abrazo fuerte!

 

Antonio Natal a las 10,42:

Bonito poema y bello comentario. Es la flor de la primavera y de la esperanza.


Herminio a las 10,49:

Otro milagro de la primavera, joven ella para viejos momios.


José Antonio F. Barrio a las 10,53:

No os falta razón, amigos míos,
y, aunque por la noche el peligro acecha,
la primavera vencerá a los fríos
y el almendro dará fértil cosecha.

Gracias.

 

Herminio a las 10,54:

¡Ahora sí!

 

Elio a las 11,27:

Veo que la demasiado prematura primavera ya está obrando milagros en algunos.

Gracias por tan bellas palabras. Abrazos primaverales.

 

José Antonio F. Barrio a las 11,30:

Abrazos, Elio.

Luis Diéguez a las 20,12:

La primavera sigue haciendo estragos, sigue alterando la sangre.

Sois un encanto.





2.- El almendro de Herminio (2ª parte)



RENDIR CUENTAS

¡Almendro de nata, bonito almendro!
ha llegado septiembre y es la hora
de tus frutos, de rendir cuentas al dueño
que tanto creyó en ti y puso su empeño
en una cosecha tan prometedora.

¿Has cumplido con creces su esperanza?
¿Están tus cañas rendidas hacia el suelo,
con sus hojas canosas y marchitas,
por el peso de tu almendra, aún protegida
por las vainas de oscuro terciopelo?

Si es así, ¡esbelto almendro, enhorabuena!
con éxito has cumplido tu destino
y seguirás repitiendo este camino,
de invierno a septiembre, hasta que mueras.


Y Herminio, que será “buen cocinillas”,
las aliñará en platos suculentos,
tartas de Santiago, mazapanes…
o, simplemente, sabrosas peladillas,
que harán las delicias de sus nietos.

Pero, ¿y si no has cumplido lo esperado?
No se puede culpar al campesino
que al cielo mira cansado y sediento,
y contempla a la nube fugitiva
que del sol le cubre, pero que le niega
el agua a su campo polvoriento;

ni al pino que, vencido por el rayo
de una seca tormenta veraniega,
y a su esqueleto, tendido al sol de agosto,
una mano criminal convierte en tea
provocando un pavoroso fuego.

Tampoco tú serás el responsable
si en este año o en otros venideros
una noche de invierno te traiciona:
que se vaya el Omaña a Mercadona
y de California compre las almendras
gastando sin rencores sus dineros!

Pero tú no dejes de perfumar su huerto,

ni apagues tu lámpara de flores,
y renueva de tu manto los colores
para despedir al moribundo i
nvierno.


Y, cuando el alba te dé su luz primera
y encienda tu flor cada mañana,
inundarás de blancura su ventana
anunciándole la nueva primavera.

 

Septiembre 2019

J. A. F. Barrio

 

 

Post data:         Réplica de Herminio, rindiendo cuentas.