7.- Adoración de los pastores. 


 

Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre. 

 

Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores.

 


Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón. 

 

Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido.

  

 

Nacimiento de Jesús

         

Gregorio Rodríguez Fernández

"Devocionario Poético Popular"

Astorga 2006

 

A la media noche un ángel

a los pastores informa

que ha nacido El Salvador,

gozo de la tierra toda.

 

Hacia Belén van veloces,

tal vez con nieve de alfombra,

y allí, postrados de hinojos,

en el pesebre le adoran.

 

Como es un niño sonríe

y al sonreír también llora;

risa que besa y abraza,

redime y pecados borra.

 

 


En el misterio envolvente

José y La Virgen ahondan,

El Rey del Cielo ha bajado

y nace pobre, sin pompa.

 

Quien según alto designio

condición humana adopta,

divino encanto destila,

nuestros corazones roba.

 

Jesús con su nacimiento

en camino nos coloca,

mientras luz, tras las tinieblas,

por el horizonte asoma.