Veladas de Navidad, 29 de diciembre de 2017

9 - Crespones en la nieve


 

El relato (continuación).

 

Síntesis de los hechos conocidos. Nuestros antecesores aparecen congelados en un ventisquero de nieve, entre rocas.

Lugar: Peñas Cerradas o Peñas de Linares en término de Murias de Ponjos.

Fecha: Domingo, 29 de diciembre de 1850.

Hora: Indeterminada.

Protagonistas. Nuestros antecesores, Ramón, Francisco y Restituto, ¡QEPD!

 

 


 

Os recomiendo arrancar ahora la reproducción del siguiente vídeo para escucharlo mientras leéis los textos que siguen.

 

 Letra:

In paradisum deducant te angeli.
In tuo adventu suscipiant te martyres et perducant te in civitatem sanctam, Jerusalem.
Chorus angelorum te suscipiat et cum Lazaro, quodam paupere, aeternam habeas requiem.

Que los ángeles te lleven al paraíso.
Que, a tu llegada, te reciban los mártires y te conduzcan a la  ciudad santa, Jerusalén.
Que el coro de los ángeles te reciba y con el pobre Lázaro tengas descanso eterno.


 

Nuestros antecesores aparecen congelados en un trabe de nieve.

 

Hoy no tendremos velada, tendremos velatorio.

El tercer día de las pesquisas y rastreos arrancó con una buena iniciativa. Alguno de los que dirigían la estrategia de las batidas y los recorridos de las partidas debía ser entendido en materia de pastoreo por los montes - lo eran todos los omañeses - a la vez que muy hecho a las inclemencias de la zona y propuso la prioridad de inspeccionar todos los posibles refugios naturales o de construcción humana: cuevas, cabañas, ventisqueros, abrigos de rocas y marañas vegetales.

La propuesta resultó acertada y afortunada, en cierto sentido, aunque no en todos, pues no aparecieron con vida.

 

Crónica detallada.

 

Ahora cedemos la palabra a MFMínguez para que desde sus apuntes nos traslade los detalles del suceso. Dice así:

“Fueron hallados diez días después de su viaje, el 29 de diciembre de 1850.

Sus restos no estaban comidos por los lobos ni raposas, pues es bien sabido que con las grandes nevadas hasta el malo de los montes omañeses desciende hacia los valles y se acerca a los poblados”.

En otro apunte cita una anotación que el párroco de Murias de Ponjos, que ofició los ritos funerarios, asentó en el libro de difuntos de la parroquia:

“Los cadáveres se encontraron en este pueblo y sitio de las Peñas de Linares en la sierra”.

Precisa el propio MFMínguez en otros de sus apuntes que:

La causa de la muerte  fue “ahogados por la nieve”, según declaración de los físicos.

Actuaron como testigos de los hechos ante la justicia civil tres vecinos de Murias: Bernardo Hidalgo, Luis Rodríguez y Felipe González.
 


Las Peñas de Linares no aparecen en los mapas con ese nombre, pero sí las identifican los vecinos de Ponjos con unos parajes llenos de afloramientos rocosos en el lugar a donde llegaban con el ganado y en cuyo campar, el Campar de Linares, sesteaban las ovejas y cabras al mediodía. En la actualidad el sitio está repoblado de pinos. En dicho campar brota una fuente pequeña que da lugar al reguero Linares. Muy cerca nace otro reguero intermedio con el nombre de Almidiano y otro tercero más conocido como La Salsa. Los tres se juntan ladera abajo dando origen al arroyo principal de Candanedo, que discurre por el valle del mismo nombre y ambos, arroyo y valle, finalizan al borde de la carretera LE460, exactamente por encima de la localidad de Ponjos.

La altitud del lugar es de unos 1.462 metros.

 

Los más ancianos de los pueblos cercanos recuerdan haber oído decir a sus mayores, cuando iban a La Salsa, que “allí estuvieron espetadas tres cruces de madera durante muchos años”.

... Hasta que el tiempo del olvido y las inclemencias del tiempo acabaron con ellas.

Para visitar el lugar el camino más corto y accesible es el que parte de Andarraso hacia el oeste por un cortafuegos, hoy jalonado de aerogeneradores de electricidad, en dirección al monte Suspirón. A unos 35 minutos de Andarraso queda a la izquierda el pico Cazarnoso. A partir de ahí se entra en La Salsa y muy cerca, al borde del mismo cortafuegos, están las "Peñas Cerradas" o "Peñas de Linares", también conocidas como "Peñas de los Frailes Muertos”  entre los lugareños.

 

 


 

Nosotros seguiremos velando.

 

Hoy mantendremos, desbonetados, un silencio reverente para dedicarles a ellos el duelo y las oraciones que se merecen y el respeto y consideración a sus familiares y paisanos.

Mañana, Dios mediante, será el momento de darles cristiana sepultura.

Ya haremos modo y manera, en otras veladas que seguirán, de tratar algunos temas que han quedado en el aire y deben ser considerados en detalle. Cada día tendrá su propio afán.


¡Dios les dé la gloria, que es vida eterna, a

Ramón, Francisco y Restituto!


Telemarañas, 29 de Diciembre de 2017